¡Vive libre, la vida no espera!

“No lo hagas por dinero, no lo hagas por fama, hazlo por que te divierte hacerlo”.

Un momento… pongamos música de fondo…

Qué gran canción… “la vida siempre tan inoportuna…Quién sabe cuándo es el momento de decir ahora”

Siempre esperando la oportunidad, la puerta que se abre, las condiciones perfectas para lanzarnos a eso que TENEMOS que hacer, o que TEMEMOS amar, que no puede esperar, que es lo más importante y que por no ser urgente no dedicamos el tiempo. 

La tarea más difícil de cambiar el mundo es cambiarnos a nosotros mismos, salir de nuestro armario hecho a medida, liberarnos. Sé libre, libre de ti, de la idea preconbida sobre cómo debe girar el mundo, de las opiniones ajenas, de tus expectativas y tus prejuicios -que son nada-, sé libre del miedo a ir a contra corriente, del miedo a tener que caminar solo algunas veces, y decidir dejar de sentirnos mal por lo que somos y por lo que pensamos cuando eso implique no estar de acuerdo con la opinión general. Salir del armario (a nuestra manera) y reconciliarte con el miedo (porque siempre estará allí y solo es un sentimiento), ser auténtico, ser original, ser los primeros. Cambiarnos a nosotros implica decidir caminar con paso firme y frente alta sobre lo que somos, hacia lo que buscamos, estando conscientes de cada momento que se vive y siendo lo mejor que se es para cumplir con lo que hemos venido a hacer. Sea lo que sea lo descubriremos en el camino, mientras seamos la máxima expresión y mejor versión de nosotros mismos. 

Cambiar el mundo implica cambiarnos a nosotros mismos. Conocernos e influirnos.  Porque todo lo que tenemos en nuestro interior es lo que proyectamos y transmitimos, lo que sembramos y más adelante lo que recogemos, el “yo” interior es el inicio de una cadena de mandos que se transmite de mano en mano, persona en persona, hasta una extensión ilimitada, que puede llegar al último rincón y a la última sonrisa de este planeta. Transmitimos trocitos de nosotros expresándolo en pequeñas acciones que pueden cambiar a las personas que tocan, como un efecto mariposa.

Cambiar el mundo es la tarea más difícil de todas, porque cambiarnos a nosotros cuesta y es doloroso.  El mundo no podremos arreglarlo, pero quizás podamos buscar algo que pueda ser arreglado y trabajar en ello. Una cosa, una realidad o a ti.

La vida no espera. Sé libre. 

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