La gente rara vez cambia.

La vida es muy larga y, sin embargo, la gente rara vez cambia. Quizás resulte irónico que diga esto en un blog que versa sobre motivación al cambio, pero es así. Por mucho que el tiempo pase o los signo de los tiempos cambien, la naturaleza humana y nuestras necesidades básicas serán siempre las mismas.

Todas las personas, hasta los seres más perversos, necesitamos perseguir una VERDAD -creer en algo, incluso cuando sea creer que no se cree en nada-, AMAR -conectar física, intelectual y sentimentalmente con otras personas-, y BELLEZA -armonía, sea cual sea el concepto o nivel de armonía y belleza-. Asimismo, todos y absolutamente todos compartimos los miedos más profundos, miedos inherentes a nuestra condición humana como el MIEDO a sentirnos rechazados, abandonados o solos.

El tiempo pasará, las modas cambiaran, ocurrirán nuevos acontecimientos en nuestra vida que nos harán madurar -a algunos-, definirnos como individuos, dirigir el timón de nuestra vida o dejarse llevar por la corriente, nuestros gustos podrán cambiar, dejaremos hobbies y encontraremos otros nuevos, quizás te enamores una vez o muchas veces, de la misma persona o de distintas, perderás amistades y ganarás otras nuevas, vivirás en la misma ciudad toda la vida o en mudanzas constantes, hoy usas una tecnología que mañana será sustituida por otra que aún está por llegar. Se crearan aplicaciones, robots pasaran a realizar parte de nuestras tareas diarias, mejorara nuestra calidad de vida, y sin embargo, nada de eso cambiará nuestra necesidad  de perseguir un ideal, de amar y sentirnos atraídos por la belleza y paralizados por el miedo a perderlo todo o no llegar a tener nada. ¿Qué tanto te conoces a ti mismo? ¿Creces o cambias? ¿Sabes identificar lo que te apaga o te despierta?

El ruido ensordecer del mundo y la búsqueda desquiciada y frenética por cosas o personas que nos hagan más felices y más completos, a veces, no nos permite ser conscientes que por mucho que las cosas cambien seguiremos siendo los mismos, por eso hay que prestar atención y trabajar en ser conscientes de cómo y quienes somos, conocernos profundamente en lo que nos inspira y nos despierta, nuestros miedos y la necesidad de superarlos, buscar la capacidad para hacerlo.

Es importante recordar esto cuando queremos emprender cambios, porque primero hay que conocerse bien para poder tomar las decisiones que en libertad te llevarán a perseguir lo que el propio corazón necesita.

Cada 365 días la tierra da una vuelta a la órbita del sol mientras al mismo tiempo gira sobre su propia órbita. Nadie duda que la vida da muchas vueltas: ¡toma tus riendas! Si tu no cambias, el mundo no cambiará.

 

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