El cisne negro

 

Hay que sabérselas ingeniar.

Antes del descubrimiento de Australia, las personas del Viejo Mundo estaban convencidas de que TODOS los cisnes eran blancos, porque todos los registros históricos de los cisnes informaron que tenían plumas blancas. En este contexto, un cisne negro era imposible. A mayor frecuencia de un hecho, mayor será el impacto de lo inesperado.

Vivir con imaginación es desprenderse de las expectativas regulares, de las posibilidades y probabilidades. Todos los hechos o grandes inventos de las existencia de la humanidad han sido situaciones raras que nadie pudo hasta entonces prever con certeza: ni la gran recesión de los años 30, ni la crisis financiera de los últimos años, ni internet, ni desde el éxito de las ideas y las religiones, a la dinámica de los acontecimientos históricos, hasta los elementos de nuestra vida personal.

TODO en este mundo es posible. Creerlo empieza por aprender a darle la vuelta a la tortilla, aprender a enfocar la vida en base a eventos que pueden suceder y no los que creemos jamás sucederán.

Imposible es solo una opinión que basamos en la propia experiencia y nuestra capacidad de imaginación.

La visión del primer cisne negro fue una sorpresa interesante… Una sola observación puede invalidar una afirmación generalizada derivada de milenios de visiones confirmatorias de millones de cisnes blancos. Todo lo que se necesita es una sola (y, por lo que me dicen, fea) ave negra.

Autor: Nassim Nicholas Taleb.

 

 

 

 

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