El arte de luchar contra Goliat

Mucho de lo que consideramos valioso en nuestro mundo proviene de luchas desiguales, una parte débil y pobre contra otra que tiene riquezas y poder. En esta situación, la mayoría de las personas (te hablo a ti que no eres parte de la mayoría) se paraliza, conforma con la circunstancia y decide dejar las situaciones, sueños o tiempo pasar.

El gigante Goliat se encaró con los israelitas, gritándoles: “Escoged de entre vosotros un hombre que venga contra mi! Si él pudiere pelear conmigo, y me venciere, nosotros seremos vuestros siervos; y si yo pudiere más que él, y lo venciere, vosotros seréis nuestros siervos y nos serviréis.

Nadie se movió. Entonces un joven pastor, que había venido de Belén con comida para sus hermanos, dio un paso al frente y se ofreció voluntario. El pastorcillo David bajó corriendo la pendiente hacia el gigante que le esperaba en el valle: “Ven a mí y daré tu carne a las aves del cielo y a las bestias del campo”.

Lo que sucede a continuación es materia de leyenda. David coloca una de las piedras en una bolsita de cuero y la lanza contra la frente descubierta de Goliat. El gigante cae, aturdido. David corre hacia él, empuña la espada de Goliat y le corta la cabeza.

El duelo revela lo insensato de nuestras asunciones contra el poder.

Lo que muchos expertos en medicina opinan hoy es que Goliat padecía de una grave enfermedad: acromegalia, causada por un tumor benigno localizado en la glándula pituitaria y que causa un excesivo crecimiento y una visión deficiente. Lo mimo que le había hecho crecer tanto también era la causa de su debilidad. Esto encierra una importante lección para cualquiera que luche contra gigantes. Los poderosos y fuertes no siempre son lo que parecen. 

La cuestión es que en la mayoría de las ocasiones tendemos a malinterpretar los conflictos, no analizamos los puntos débiles de quienes tienen poder y nos quedamos paralizados frente al miedo que genera la riqueza y el poder. Nos vemos la gran oportunidad y posibilidad de reinventarnos frente a la dificultades de luchar cuando se tiene todo en contra, nos quedamos noqueados por el tamaño y dejamos de ver las ventajas de las desventajas y las desventajas de las ventajas. Solo unos pocos encuentran el suficiente coraje para luchar por una idea hasta el final sin devenirse por las circunstancias, el entorno social, la fuerza o el poder en contra de lo que nos enfrentamos.

¿Por qué luchar cuando se tiene todo en contra? ¿por qué luchar cuando se tiene todas las de perder? …. Respuesta: la dificultad puede transformar a las personas de un modo que a menudo nos cuesta apreciar, consigue que encontremos la fuerza para abrir puertas, crear oportunidades, crear, ilustras, hacer cosas que de otra manera seria impensable. Las dificultades son incomodas, pero eso no significa que no no estén ayudando. 

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