Big Data para prevenir crisis humanitarias

¿Y sí pensáramos en informática e tecnología no solo para generar negocio sino  como medio para salvar vidas y generar impacto en el mundo?

#BigData es el gran nuevo concepto del siglo XXI, se refiere a las herramientas y metodologías destinadas a transformar incalculables cantidades de datos en bruto para extraer los datos necesarios con un fin analítico y de creación de estrategias. Los datos son el petróleo del siglo XXI, y tal como el petróleo los datos necesitan ser procesados para ser utilizados. 

Se ha probado su adecuación en el desarrollo de estrategias, captación de tendencias y detectar la formación de fenómenos sociales. Nuevos productos y empresas se han creado a su albur y hoy es objeto de una nueva rama profesional que cada día busca más profesionales especialistas en el procesamiento de datos. Se trata de una herramienta cada vez más utilizada por gobiernos, científicos, educadores, académicos, y empresas operando de las más diversas y efectivas maneras. Si el conocimiento es poder, imaginaros lo que el Big Data significa.

La cuestión es si esos datos pueden ser utilizados para mucho más que generar negocio, nos preguntamos sí ha llegado el momento de que se reconozca el enorme potencial que se esconde tras el procesamiento de datos para combatir los retos del siglo XXI, incluyendo los efectos de la volatilidad de los fenómenos sociales que generan grandes costos a los gobiernos, los efectos del cambio climático, cambios demográficos, y otras crisis humanitarias devenidas de catástrofes naturales, crisis políticas y sociales, etc.

Precisamente ese reconocimiento del potencial como herramienta para definir estrategias de prevención que generen impacto social y que supongan ahorro de costes para los gobiernos locales y centrales, es lo que ha impulsado a las Naciones Unidas a crear la iniciativa Global Pulse, uno de los primeros proyectos mundiales enfocados en poner el procesamiento de datos al servicio de la creación de estrategias humanitarias más certeras. El arranque de esta plataforma tuvo lugar en el año 2009, y desde entonces se han realizado diferentes proyectos en conjunción con ONG locales y organismos internacionales.

Ejemplos de estos usos en tiempo real han sido:

  • Indonesia: analisis de textos y tuits con el fin de entender el impacto que la creciente subida de los precios de la comida estaban provocando en la población más pobre del país.
  • Latinoamérica: a través de datos obtenidos por las ONGs locales, Medicos Sin Fronteras y Cruz Roja, se realizaron acciones de prevención de crímenes.
  • India: A través de su uso se conoció la imposibilidad de pacientes en zonas rurales y aisladas para conectar con doctores, tras lo cual el gobierno emprendió diversos proyectos para la mejora de las comunicaciones móviles para estos colectivos, a través Mobilizing Health
  • África: a través de la Fundación Grameen y como consecuencia de la crisis de subsistencia alimentaria en África, se conectaba a trabajadores dispuestos a trabajar para agricultores con conocimiento real sobre los precios de mercado, condiciones climáticas, etc., sin necesidad de desplazarse.
  • Estados Unidos: Con la Cruz Roja de Chicago, se recolectaron datos que permitieron definir estrategias de prevención de incendios.
  • Otros: Se han realizado proyectos para estudiar la correlación entre áreas de conflicto y salud pública con el fin de atraer atención sanitaria donde más se necesita, gracias a la colaboración de Médicos Sin Fronteras.

 

Big Data ofrece la oportunidad de entender mejor el comportamiento humano, de tal manera que se puedan crear estrategias para el desarrollo de 3 maneras:

 

  1. Prevención. Conocer cómo la población utiliza los servicios y herramientas digitales en tiempo real puede permitir detectar anomalías y que los gobiernos puedan responder rápidamente frente a las crisis.
  2. Noticias en tiempo real. Con el fin de conocer inmediatamente y diseñar estrategias que ataquen la verdadera fuente del problema.
  3. Respuesta en tiempo real. Conocer el comportamiento de la población entorno a los programas de ayuda desarrollados, permitirá conocer por qué los programas pueden estar fallando y hacer los ajustes necesarios en el momento.

Big Data es todo un mundo que va a modificar completamente el siglo XXI, tal cómo lo hizo en su día la aparición de la nano tecnología y la informática cuántica, la cuestión ya no es cuándo o dónde sino “cómo” lo hará. 

Si sabes más de los usos del Big Data en la creación de estrategias de prevención de crisis humanitarias, cuéntanosla en los comentarios. Si deseas saber más, no dejes de seguirnos.

 

 

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